Carmen Garrido Ferrer

Creatividad, comunicación, habilidades sociales, innovación educativa, gestión emocional, coaching…


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Apostando por el talento

Por azares del destino y ciertos acontecimientos que han ocurrido en mi familia, y que merecerán un post aparte, desde hace unos meses el tema de las Altas Capacidades ha llegado a mi vida a través de distintos frentes.

He aprendido sobre las necesidades y dificultades de ciertos niños y jóvenes que, aun teniendo un potencial que les permitiría hacer cosas maravillosas, son muchas veces tapados, coartados y mal interpretados por un sistema educativo y una sociedad en general que prima la estandarización y como mucho el apoyo para que todos puedan llegar a ese estándar medio, que nos asegura seguir siendo una nación media. Una nación con complejo de inferioridad y a la que le cuesta mucho apostar por el talento de sus gentes, que paradójicamente abunda bastante en “esta España nuestra”.

Sin embargo, debido a mi trabajo con docentes y a mi toma de contacto con la Asociación Talentos,

he podido conocer a personas que piensan que otra educación es posible y que apuestan por la innovación impulsada desde dentro del sistema, desde los propios usuarios, sin más esperas de mejoras que vengan desde arriba y que nos paralizan.

Una de estas personas es el profesor de la UPCT Juan Suardíaz, alguien que sin tener directamente ninguna persona cercana en Altas Capacidades, ha puesto todo su saber, que no es poco, al servicio de la mejora en nuestra región de este colectivo. Gracias a él, a su equipo y a la asociación se han ofertado una serie de actividades en temas que a los chavales de AACC les interesan, que suponen retos para ellos, sin incrementar innecesariamente sus obligaciones y que les ha abierto la mente a aspectos como la programación de APPs, la impresión en 3D, el mundo de los arduinos…

Este es ante todo, un post de agradecimiento a su labor.

Ver la ilusión con la contaban lo que habían aprendido tras cada sesión, y lo que despertaba en sus mentes me hace seguir creyendo que apostar tanto por este tipo de actividades, como por los jóvenes con Altas Capacidades merece la pena.

Pienso que atender a la diversidad significa crear caminos y ritmos de aprendizaje distintos y adaptados a cada uno, permitir que se pueda correr a 80, pero también a 300, consiguiendo que, tanto los unos como los otros puedan sentirse felices y útiles compartiendo juntos su desarrollo.

Mientras seguimos pensando cual es la mejor manera de conseguirlo, hay personas que ya están poniendo su granito de arena. GRACIAS